Por primera vez me parece buena una cadena para atar, dentro de un cerco mismo, a todos los pueblos de mi América.
Puede ser, entonces, que la forma nos sirva mejor cuando actúa como obstrucción, para desconcertarnos y desviar el curso que pensábamos seguir. Puede ser que cuando ya no sepamos qué hacer hayamos llegado a nuestro verdadero trabajo, y que cuando ya no sepamos adónde ir hayamos comenzado el verdadero viaje. La mente que no se desconcierta no se está empleando. El arroyo que encuentra un obstáculo es el que canta.
Quiero sacar a luz todos los secretos de vuestro fondo; y cuando estéis expuestos, escarbados, al sol, también vuestra mentira estará separada de vuestra verdad.
Sale la luna entre las hierbas y sopla el viento el canto del hototogisu.
Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.
Ser libre es dejar de depender de alguien para depender de todos.
Si de pronto se descompusieran todos los televisores del mundo, no habría escalas para medir los maremotos de aburrimiento.
Si el sol no sale se me prende el foco y así ilumino mis ideas.
Si no hay café para todos, no habrá para nadie.
Si sale, sale. Si no sale, hay que volver a empezar. Todo lo demás son fantasía.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre.
Todos los elementos, cuando están fuera de su sitio natural, desean volver a él, principalmente el fuego, el agua y la tierra.
Todos los hombres son aptos para perpetuar la especie; la naturaleza forma y escoge aquellos que son dignos de perpetuar la idea.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Todos los medios son buenos cuando son eficaces.
Todos para uno y uno para todos.
Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.
Todos tenemos fortaleza suficiente para soportar los males ajenos.
Un húngaro es alguien que entra contigo en una puerta giratoria y sale antes que tú.
Uno siente que ciertas palabras son terribles para todos los demás, salvo para nosotros mismos.
Verte de nuevo no es reencontrarte, es cerrar el círculo de angustia para romperlo en todos los pedazos.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.