En amor la experiencia no cuenta para nada; porque si contase no se volvería a amar.
En el amor todo ha terminado cuando uno de los amantes piensa que sería posible una ruptura.
En el árbol de mi pecho hay un pájaro encarnado. Cuando te veo se asusta, ¡eres un espantapájaros!.
En estos pensamientos he puesto un rayo de sol, para la noche infinita que me espera.
En la antigüedad, las plazas de la ciudad eran indispensables para su existencia cotidiana.