El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros.
El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena.
El hombre ha de fijar un final para la guerra. Si no, la guerra fijará un final para el hombre.