Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera.
Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Bien mirados, todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.