A mi perro pimperl dele usted una porción de tabaco español, un buen pan y tres besitos.
Acepto todo lo que hubo. Nunca busqué mejor suerte. ¡Acaso hay algo mejor que haber amado!.
Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión.
Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera, o viña en carretera, nunca le falta guerra.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.