Cuando hago el bien, me siento bien. Cuando hago el mal, me siento mal. Esa es mi religión.
Cuando hago el bien, me siento bien; cuando hago el mal, me siento mal, y esa es mi religión.
Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre, siento que debo haberme equivocado.
No me siento viejo porque tenga tantos años tras de mí, sino por los pocos que tengo por delante.
Quiero al Sur, su buena gente, su dignidad, siento el Sur, como tu cuerpo en la intimidad.