Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero.
Si tu mejor amigo te incrusta un puñal en la espalda... desconfía de su amistad.
Si un amigo te pide dinero, reflexiona bien cual de los dos quieres perder, sí el amigo o el dinero.
Si un rostro hermoso es una carta de recomendación, un buen corazón es una letra de crédito.
Sólo dos cosas contribuyen a avanzar; ir más aprisa que los demás, y seguir el buen camino.
Sólo hay un rincón en el universo que a buen seguro puedes mejorar y ese rincón eres tú.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.