No esperes a que muera alguien para decirle cuanto lo amabas, díselo hoy que lo tienes cerca.
No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.
No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.
No hay que elegir por esposa sino a la mujer que uno elegiría por amigo si fuera hombre.
No hay que mirar que bien nos ha hecho un amigo, sino solamente el deseo que él tiene de hacérnoslo.
No te hagas demasiado amigo de nadie: tendrás menos alegrías pero también menos penalidades.