Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.
Todos llevamos dentro unas posibles vidas que vivir, y luego nos toca una u otra.
Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Todos los hombres son aptos para perpetuar la especie; la naturaleza forma y escoge aquellos que son dignos de perpetuar la idea.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Todos para uno y uno para todos.
Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.
Todos tenemos fortaleza suficiente para soportar los males ajenos.
Tomamos extrañas medicinas para mejorar nuestra salud, por lo que debemos tener extraños pensamientos para fortalecer la sabiduria.
Trabaja en impedir delitos para no necesitar castigos.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
Trabaja, en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.
Trabajamos siempre para dar forma a nuestra vida, pero copiando sin querer, como un dibujo, los rasgos de la persona que somos y no los de aquélla que nos agradaría ser.
Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.
Trabajé siempre para mi patria poniendo voluntad, no incertidumbre; método no desorden; disciplina, no caos; constancia no improvisación; firmeza, no blandura; magnanimidad, no condescendencia.
Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.
Trabajo en torno a la descripción y me desentiendo de todo intento que haga el soñante para desprenderse de él.
Tradición es un reto para la innovación.
Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar
Trata bien a los bondadosos y trata bien también a los que no lo son. Entonces se consigue la bondad. Se honesto con los que son honestos y también con los que no lo son. Entonces se consigue la honestidad.
Trata de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de tu vida todo de una sola vez.
Tratar a la gente bien te llevará mucho más lejos en la vida que el atletismo. Trabaja duro, pero trabaja duro para hacer a alguien sonreír.