La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.
La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.
La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.
La riqueza es un poder usurpado por la minoría para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho.
La sabiduría no esta lejos del dolor humano, es más bien su compañera, su consejera.