El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación. . . Las otras ocho no son importantes.
El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo.
El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos.
El único límite para nuestra comprensión del mañana serán nuestras dudas del presente.
El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca impulsará a nadie al bien.
El universo con todas sus pompas y con toda su hermosura es un caos para el hombre sin fe.