Deberíamos recibir bien los trabajos, sabiendo que vienen por providencia divina.
Debes comenzar a pensar en ti mismo como la persona que quieres ser.
Debes perder una mosca para pescar una trucha.
Debieras extinguir tus ojos antes que se extinga el sol, para dejarlo encendido.
Debo encontrar una verdad que sea verdad para mí.
Decirle que me muero solo, que no me rechace, pero usted se ríe...por lo demás, hablo sólo para hacerla reír...
Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro.
Deja para mañana lo que puedes hacer hoy, tal vez para mañana no sea necesario.
Deja que la labor de mejorar te mantenga tan ocupado, que no te quede tiempo para criticar a otros.
Déjame sólo un poco de mí mismo para que pueda llamarte mi todo.
Dejé de comer y de beber para meditar; es inútil: más vale aprender.
Dejemos las conclusiones para los idiotas.
Del vivir conozco el vivir de nada, del morir, el morir de todo.
Demasiado juego para ser una ciencia y demasiada ciencia para ser un juego.
Demos lugar al artista juvenil para que intente, se equivoque y vuelva a intentar. Recordemos que en la naturaleza toda pérdida tiene un significado. Lo mismo para nosotros. Bien usado, un fracaso puede ser el abono que nutra en éxito de la siguiente estación creativa. La maduración y la cosecha son procesos a largo plazo y no una receta rápida.
Desconfía de la persona que lo ve todo bien, y de aquel que lo ve todo mal.
Desconozco si Dios existe, pero sería mejor para su reputación que no existiera.
Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántas flechas, peces, pájaros, cuántas caricias y besos!.
Desde la mitad de la vida hacia adelante, solo permanece vital aquel que está preparado para morir con vida.
Desde que encontré tus labios, como una mariposa al descubrir su miel, necesito tu boca para embriagar tus noches y tus manos sedientas que alimentan mi piel.
Desde que Freud lo inventó, se ha discurseado largamente sobre la edad ideal para emprender un análisis: siempre y ahora mismo, tan pronto como el sufrimiento y el deseo exijan la urgencia. La perspectiva de morir menos idiota, por si misma, debería hacer tabla rasa de toda vacilación.
Deseara yo que los libros se hiciesen para enseñar en vez de eso se escriben para hacer alarde de saber.
Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.
Desesperadamente amar, amarte y volver a nacer para quererte.
Desnuda duermo para tenerte en mí desnudo.