Cuanto más numerosas son las cosas que quedan para aprender, menos tiempo queda para hacerlas.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
De la semilla que arrojes un huerto plantaré y a él te allegarás para llenar tu corazón.
Debemos vivir y trabajar, en cada momento, como si tuviésemos la eternidad ante nosotros.