Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
Confiá en tu propio instinto. Los errores bien pueden ser tuyos en lugar de los de alguien más.
Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.
Creo que no soy tan viejo como para ser venerable, ni tan joven como para ser un cómplice.