Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.
Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa.
Cambiar de idioma, para un escritor, es como escribir una carta de amor con un diccionario.
Cásate y harás bien; no te cases y harás mejor: pero no olvides que lo mejor es enemigo de lo bueno.
Casi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece.