Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.
Quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo.
Quien tiene paz y alegría, duerme bien de noche y gana bien el día.
Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
Quien tiene un sueño conoce a lo que tiene que renunciar con el propósito de avanzar.
Quien tiene una pasión dominante, odia en función de ella al género humano, porque todos le parecen, con relación a su pasión, rivales o, al menos, resistencias.
Quien todo lo puede ha de temerlo todo.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.
Quién tuviera el poder, de lograr detener, al amor que se va, se va.
Quien va de fuego en fuego, muere de frío.
Quien vale mucho hace mucho.
Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.
Quizás el arte de gobernar sea precisamente eso: el arte de saber valorar al pueblo y esforzarse por alentar y cumplir sus sueños.
Rara vez se equivoca quien piensa de las mujeres lo peor que puede.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Religión es hacer el bien; Un hombre no se limita a pensar o sentir su religión, sino que "vive" su religión tanto como es capaz de hacerlo.
Sabemos tan poco acerca de la vida. ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?
Saber alejarse y acercarse es la clave de cualquier relación duradera.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Saber cuando uno dispone de lo suficiente es ser rico.
Saber envejecer es la obra maestra de la vida, y una de las cosas más difíciles en el dificilísimo arte de la vida.