Quien busca, halla.
Quien calla, otorga.
Quien calladamente arde, mas se quema.
Quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad.
Quien canta, sus males espanta.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Quien condena la pintura, condena la naturaleza, puesto que las obras del pintor representan las obras de la naturaleza. El que así blasfema carece, pues, de sentimiento.
Quien confunde esposa con esclava, está confundiendo amor con propiedad.
Quien conserva la facultad de ver la belleza no envejece.
Quien conserva su cabeza de niño, conserva su cabeza.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Quien cree en Dios, le reza. Quien lo sabe, trabaja.
Quién da conocerá la ingratitud, pero también la emoción de dar.
Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.
Quien da pronto da dos veces.
Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.
Quien de verdad sabe de que habla, no encuentra razones para levantar la voz.
Quien debe y paga, no debe nada.
Quien dice hombre, dice lenguaje, y quien dice lenguaje, dice sociedad.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quien dice la verdad, casi no dice nada.
Quien dice la verdad, ni peca ni miente.
Quien dice que ama a Dios, a quien no ve, y no ama a sus hermanos, a quienes ve, ese es un mentiroso.