Sólo hay una religión verdadera, pero pueden haber muchas especies de fe.
Sólo la religión consigue que los hombres soporten las desigualdades de rango, porque tiene consuelo para todo.
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
Tenemos la suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Tengamos fe en la religión y en la libertad, las dos únicas cosas grandes del hombre: la gloria y el poder son deslumbrantes, no grandes.
Toda religión que no afirme que dios está oculto, no es verdadera.
Un culto es una religión sin poder político.
Un hombre preocupado por el bien público, por la humanidad, por la verdadera religión, ha publicado, en uno de sus escritos a favor de la inocencia, que los tribunales cristianos han condenado a muerte a más de cien mil pretendidos brujos. Si juntamos a esas masacres jurídicas el número infinitamente mayor de herejes inmolados, esta parte del mundo no parecerá más que un vasto cadalso cubierto de verdugos y de víctimas, rodeado de jueces, esbirros y espectadores.
Una verdadera anarquía es el elemento generador de la religión. De la destrucción de todo lo posible, levanta ésta su gloriosa cabeza cual nueva creadora del mundo.
¿cómo se puede tener orden en un estado sin religión? la religión es un formidable medio para tener quieta a la gente.