La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices.
La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja también.
La religión, oh, sólo otro de esos numerosos errores que resulta de intentar popularizar el arte.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras.
Los errores en materia de religión son peligrosos; en filosofía son simplemente ridículos.