Yo trato de privarme de ideas. Todos los días me quito alguna, pero siempre me quedan demasiadas.
¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! / ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!
¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!.
¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
¡Eres! Y tan desnuda, tan continua, tan simple que el mundo vuelve a ser fábula irresistible.
¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
¿estamos en el mundo? ¿este río es el río o es una cinta de sueño que se va hacia la muerte?.