No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra.
No tenemos otro mundo al que podernos mudar.
No tengo simpatía alguna por ningún partido político o, mejor dicho, los aborrezco a todos, porque todos me parecen igualmente limitados, falsos, pueriles, empleados en lo efimero, sin visión de conjunto y sin elevarse jamás más allá de lo útil.
No tiene el mundo flor en la tierra alguna,ni el mar en ninguna bahía perla tal,como un niño en el regazo de su madre.
No tienes nada y me darías un mundo. Te debo un mundo.
No todas las cosas están bien a todos.
No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
No todos repiten los chismes que oyen. Algunos los mejoran.
No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable.
No vinimos a este mundo para ver pasar las liebres.
No; no es por un crimen por lo que nos condenáis a muerte; es por lo que se ha dicho en todos los tonos, es por la anarquía; y puesto que es por nuestros principios por lo que nos condenáis, yo grito sin temor: ¡soy anarquista!.
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Nuestras vidas realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a éste, el mundo es un lugar que va más allá de nuestro entendimiento.
Nuestro ejército es el más disciplinado, abnegado y desinteresado en todo el mundo terrestre, porque tiene conciencia de su alto papel histórico.
Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad.
Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos considerados pueda cambiar el mundo. Verdaderamente, eso es lo único que lo ha logrado.
Nunca me ha gustado lo que puede hacer todo el mundo.
Nunca se tendrá un mundo tranquilo hasta que se extirpe el patriotismo en la raza humana.
Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza.
Nunca será un mundo perfecto mientras haya gente en él.
O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
Oír a todos, creer a pocos.
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.