En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.
En esta época todo el mundo parece tener talento pero realmente quienes me importan a mí y me merecen tal distinción son aquellos que permanecen en la oscuridad.
En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.
En este momento, no hay otra salvación. Debemos movilizar todos nuestros recursos para combatir la mentira, el odio, la pobreza y la injusticia. Debemos llevar la virtud a este mundo.
En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
En este mundo efímero. También los espantapájaros tienen ojos y nariz.
En este mundo hay más religiones que niños felices.
En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos.
En este mundo siempre hay peligros para quien les tiene miedo.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
En este mundo un hombre debe ser o yunque o martillo.
En este mundo, cuando alguien tiene algo que decir, la dificultad no está en conseguir que lo diga, sino que lo repita a menudo.
En historia el nombre de dios es la terrible maza histórica con la cual todos los hombres divinamente inspirados, los grandes genios virtuosos han abatido la libertad, la dignidad, la razón y la prosperidad de los hombres.
En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría.
En la flor de loto cambia el rocío del mundo.
En la naturaleza están todos los estilos futuros.
En la nave espacial Tierra no hay pasajeros, todos somos tripulación.
En lo que parecemos, todos tenemos un juez; en lo que somos, nadie nos juzga.
En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. Docto símbolo de esta verdad es la saeta: con la pluma vuela el hierro que ha de herir.
En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.
En resumidas cuentas, en este mundo, cada cual consigue lo que se merece. Pero sólo quienes alcanzan el éxito lo reconocen.
En todas las lenguas del mundo hay un mísmo dicho: ojos que no ven, corazón que no siente. Pues yo afirmo que no hay nada más falso que eso; cuánto más lejos, más cerca del corazón están los sentimientos que intentamos sofocar y olvidar.
En todos los asuntos humanos hay esfuerzos y resultados, y la fuerza del esfuerzo es la medida del resultado.
En todos los caminos, siempre hay un desvío para ir a la felicidad.
En todos los cielos te encuentro.