Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Cualquiera vale para enemigo, no así para amigo; pocos pueden hacer bien, y casi todos mal.
Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro.
Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz , espero que me encuentre.