El manto de luna. Una rana perturba el agua y el cielo.
El mar es un tejado de botellas que en la memoria del marino sueña.
El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
El orgullo lleva consigo un castigo, la necedad.
El pesimismo lleva a la debilidad, el optimismo al poder.
El principal objetivo de la religión no es lleva el hombre al cielo sino introducir el cielo en el hombre.
El pueblo, el fuego y el agua no pueden ser domados nunca.
El puente sólo se repara cuando alguien se cae al agua.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que no lleva la belleza dentro del alma no la encontrará en ninguna parte.
El que se pierde en agua pequeña se ahoga en la grande.
El río en el verano y un puente. Pero el caballo pasa por el agua.
El río en invierno. El agua no es suficiente para cuatro o cinco patos.
El sol, el agua y el ejercicio conservan perfectamente la salud a las personas que gozan de una salud perfecta.
El teléfono de la oficina no suena en los quince primeros minutos de la jornada a menos que uno llegue tarde, y si se da el caso, suena continuamente hasta que uno se incorpora a su puesto.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
El trabajo que un hombre desconocido ha hecho es como un arroyo de agua que corre oculto en el subsuelo secretamente haciendo verde la tierra.
Ella es la fuerza viva, el soplo ardiente de cuanto sueña y goza, piensa y siente; de cuanto canta y ríe, vibra y ama.
En cada encrucijada del sendera que lleva al futuro, la tradición ha colocado diez mil hombres para custodiar el pasado.
En el estanque nuevos renacuajos en agua tibia.
En esta agua pura los ricos se refrescan y también los osos.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
En la soledad no se encuentra más que lo que a la soledad se lleva.