El hombre vive en un mundo en el que cada ocurrencia está cargada con ecos y reminiscencias de lo que ha ocurrido antes. Cada acontecimiento es un recordatorio.
El interés dueño del mundo es.
El mal mas grande del mundo no es la pobreza de los desprovistos, sino la inconciencia de los asegurados.
El más feliz es aquel de quien el mundo habla lo menos posible, sea en bien o sea en mal.
El mayor orador del mundo es el triunfo.
El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.
El mero filósofo es un tipo humano que normalmente no goza sino de poca aceptación en el mundo al suponerse que no contribuye nada ni a la utilidad ni al placer de la sociedad, ya que vive alejado del contacto con la humanidad y está envuelto en principios igualmente alejados de la comprensión de ésta.
El miedo ha favorecido mas el conocimiento general del ser humano que el amor, pues el miedo quiere adivinar quién es el otro, qué es lo que puede, qué es lo que quiere: equivocarse en eso constituiría un peligro y una desventaja. El amor, por el contrario, tiene un secreto impulso a ver en el otro la mayor cantidad posible de cosas bellas o a elevarlo lo mas alto posible: equivocarse a ese respecto' seria para el amor un placer y una ventaja, y actúa de ese modo.
El monarca quiere dominar a muchos; el anarca, sólo a sí mismo.
El movimiento veloz que agita el mundo no se oye sino andando.
El mundo arde en el fuego del deseo, codicia, arrogancia y ego excesivo.
El mundo de las ideas incide el mundo físico; piensa bien y harás lo correcto.
El mundo empezó sin el hombre, y acabará sin él.
El mundo empieza a reconocer las múltiples causas de conflicto, la base económica de la estabilidad y la verdad sombría de que la intolerancia, la injusticia y la opresión y sus consecuencias no respetan fronteras nacionales.
El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.
El mundo es amigable para las personas que también lo son.
El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo.
El mundo es fuerte y bello por los amigos.
El mundo es fuerte, pero más fuerte es el hombre que lo gobierna; y es soberana el alma, que gobierna al hombre.
El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.
El mundo es lo que creemos que es. Si podemos cambiar nuestros pensamientos, podemos cambiar el mundo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos y callados.
El mundo es rocío puede ser de rocío y sin embargo...
El mundo es tan bonito y valioso que se lucha por él.-
El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meros actores.