Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno.
Ser honrado tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre escogido entre diez mil.
Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.
Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Si el emperador me quiere, que me pague, pues sólo el honor de estar con él no me alcanza.