Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.
Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.
Lo que las ideologías dividen al hombre. . . El amor con sus hilos los une en su nombre.
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrar siempre con tranquilidad y calma.
Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.
Lo único que sabemos es lo que nos sorprende: que todo pasa, como si no hubiera pasado.