Las máquinas siendo por sí incapaces de lucha, han logrado que el hombre luche con ellas.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen, nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.
Las personas que nunca se preocupan por sus antepasados jamas mirarán hacia la posteridad.