La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La cantidad de rumores inútiles que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia.
La capacidad de atención del hombre es limitada y debe ser constantemente espoleada por la provocación.
La causa de la mujer es la del hombre; los dos se levantan o sucumben juntos.
La ciencia es la progresiva aproximación del hombre al mundo real.
La ciencia es la verdadera escuela moral; ella enseñan al hombre el amor y el respeto a la verdad, sin el cual toda esperanza es quimérica.
La ciencia es sin disputa el mejor, el más brillante adorno del hombre.
La ciencia es un magnífico mobiliario para el piso superior de un hombre, siempre y cuando su sentido común esté en la planta baja.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio.
La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.
La conciencia de un jurado nunca queda tranquila.
La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien.
La conciencia es la presencia de Dios en el hombre.
La conducta del hombre para con los animales más primitivos, y su conducta para con sus congéneres, muestra una relación constante.
La conducta del sabio es como el agua: carece de sabor, pero a todos complace; carece de color, pero es bella y cautivadora; carece de forma, pero se adapta con sencillez y orden a las más variadas figuras.
La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.
La creatividad nunca ha sido sensata. ¿por qué habría de serlo? ¿por qué tú deberías ser sensato?. A lo largo del tiempo, lo que un artista necesita es entusiasmo, no disciplina.
La cultura es un bien personal. Unicamente nos llega por el camino del cultivo propio.
La cura para todo es siempre agua salada: el sudor, las lágrimas o el mar.
La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás.
La democracia es una forma superior de gobierno, porque se basa en el respeto del hombre como ser racional.
La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva.
La desgracia no llega al hombre valeroso.
La desobediencia es la base del verdadero hombre religioso; la desobediencia a todos los sacerdotes, los políticos y los intereses creados.
La dicha más hermosa del hombre que piensa es haber escrutado lo escrutable y venerar serenamente lo inescrutable.