Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen, nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.
Le puedes poner una pistola cargada en la cabeza, pero si ella no quiere sexo, no lo tendrás.
Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia; es la injusticia del hombre hacia la mujer.
Sexo: lo que sucede en diez minutos es algo que excede a todo el vocabulario de Shakespeare.
Si el sexo es un fenómeno tan natural, ¿cómo es que hay tantos libros sobre como hacerlo?
Si el sexo no fuese la cosa más importante de la vida, el Génesis no empezaría por ahí.
Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso.
Sólo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo.
También es mi primera vez, siente como tiemblo, ya ves tuve sexo mil veces pero nunca hice el amor.