Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.
Porque todo en el mundo es bello eternamente, y cada instante tiene su inefable emoción.
Qué maravilloso es que nadie tenga que esperar un instante antes de comenzar a mejorar el mundo.
Qué maravilloso es que nadie tenga que esperar un momento antes de comenzar a mejorar el mundo.
Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno.
Ser honrado tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre escogido entre diez mil.
Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.