Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.
Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por lo demás.
Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor es quien irrita a su madre.
Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.