Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
Vencedora de leyes es la osadía.
Vencer sin peligro es ganar sin gloria.
Vende su propia voluntad el que recibe ajeno beneficio.
Venturoso premio de la virtud es ser aborrecido de los viciosos.
Vicio grande en el deudor hacer de su acreedor ofensa.
Vicios hay que como señales de felicidad deleitan.
Virtuosa cosa es perdonar a quien se arrepiente.
Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.
¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.
¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!
¡ojalá conociera un buen amigo para confiarle mi fortuna!.
¿Preguntas qué es la libertad? No ser esclavo de nada, de ninguna necesidad, de ningún accidente y conservar la fortuna al alcance de la mano.
¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
¿qué no vence la virtud?.
Busca una sola sabiduría.
Con frecuencia bajo un traje sucio se esconde una gran sabiduría.
Conocer los senderos de la sabiduría es una aventura más arriesgada que dirigirse a la guerra, porque en la guerra se encuentra el dolor y la muerte, pero en la sabiduría, el eterno sufrimiento el alma
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: "Ya me alcanza cualquiera".
Dame tu estar, amor, en los extremos, tu presencia y tu infiel sabiduría: por los caminos de la sangre mía ya no sé si es que vamos o volvemos.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría.
El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.
El conocimiento duerme y ronca en las bibliotecas, pero la sabiduría esta en todas partes, bien despierta, alerta.
El conocimiento viene, la sabiduría se queda.