Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.
Quien da pronto da dos veces.
Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.
Quien mucho ama no teme.
Quien no tiene que esperar, de nada debe desesperarse.
Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.
Refiérense las leves pasiones, y las muy grandes no se pueden referir.
Reino en lugar ajeno no está seguro.
Roguemos fuerza a nuestra misma desesperación.
Sé útil primero a los demás, si quieres ser útil a ti mismo.
Seas parco en elogiar, y más parco todavía en vituperar.
Sepultura es de ingenios la sensualidad.
Si deseas ser amado, ama.
Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.
Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.
Siempre el esperar, aunque sea el bien, da cuidado.
Siempre es peor al día siguiente.
Sin estudiar enferma el alma.
Sin razón se queja del mar el que otra vez navega.
Sola es loable la ambición por no perder el tiempo.
Solamente la existencia de Caín nos hace amar a Abel.
Solamente pueden consolar al triste la razón y el trabajo honesto.
Solamente sabe mucho el que sabe lo bastante para vencer.
Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.
Súfrase, y no se reprenda lo que excusar no se puede.