Menos se siente perder lo que nunca pudo alegrar.
Menos teme los peligros el que más veces los venció.
Merece salir engañado el que, al hacer un beneficio, tenía cuenta con la recompensa.
Miéntese muchas veces solamente por costumbre.
Mozos fueron primero los que ahora son hombres.
Mucha parte de la verdad está por descubrir.
Muchas cosas no nos atrevemos a emprenderlas, no porque sean difíciles en sí, sino que son difíciles porque no nos atrevemos a emprenderlas.
Muchas cosas tienen reputación, no por su valor, mas por flaqueza nuestra.
Muchas sutilezas despojan de sus bríos a la razón.
Muchas veces es valor el conservar la vida.
Muchas veces la ley se somete a la utilidad.
Muchas veces la pasión nos ata la lengua.
Muchas veces las ofensas son incentivo del valor.
Muchas veces lo que no se halla cuando se busca, sale al encuentro cuando no se busca.
Mucho falta al que mucho tiene.
Mucho puede la casualidad en nuestra vida, porque vivimos por casualidad.
Mucho se descubre en su rostro el temeroso.
Muy poco nos es absolutamente necesario.
Muy pocos aciertan antes de errar.
Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
Nada nos enreda en mayores males que el atenernos a los rumores, en la creencia de que lo mejor es lo aceptado por consentimiento de muchos, y el seguir los ejemplos más numerosos, rigiéndonos, no por la razón, sino por la imitación de los demás.
Nadie aceptaría la vida si al tiempo de recibirla tuviese entendimiento.
Nadie se cree culpado si es él su mismo juez.
Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.
Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.