De todas las pasiones, el amor es la que más se acrece e irrita cuando encuentra obstáculos.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Di y haz algo positivo que mejore la situación; no se necesita un cerebro para quejarse.
Dirigidos a una sola persona, y mutuos, caritas y amor, dan un matrimonio feliz.