La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo.
La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.
La poesía es amor y el amor, es poesía, que palpitan muy adentro del cofre del pensamiento.
La poesía es sólo amor, transgrede las prohibiciones y se atreve a mirar de frente a lo invisible.