El arte del comerciante consiste en llevar una cosa desde un sitio donde abunda a otro donde se paga cara.
El arte es un paso desde lo visible y conocido hacia lo desconocido.
El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo.
El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.
El carácter es como el acróstico o la estrofa alejandrina: puede leerse desde el principio, desde el final o en cruz: siempre dice lo mismo.
El enemigo sólo empieza a ser terrible cuando empieza a tener razon.
El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.
El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.
El microscopio empieza donde el telescopio termina.-
El mundo empieza a reconocer las múltiples causas de conflicto, la base económica de la estabilidad y la verdad sombría de que la intolerancia, la injusticia y la opresión y sus consecuencias no respetan fronteras nacionales.
El mundo fue más hermoso desde que me hiciste aliada, cuando junto de un espino nos quedamos sin palabras ¡y el amor como el espino nos traspasó de fragancia!.
El objeto de la vida es más grande desde cerca y el de los deseos es más grande desde lejos.
El optimismo empieza con una mueca explícita y el pesimismo termina con gafas de sol. Además, los dos son simples poses.
El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe.
El peso del ladrillo lo hace bailar como un hada por encima y quejarse por abajo.
El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.
El que empieza a instruirse en la filosofía de todo se echa la culpa a sí mismo.
El que es buen juez, por su casa empieza.
El ruiseñor, posado en el ciruelo desde tan antiguo.
El sentido moral nos indica hasta donde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida.
El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez.
El terrible engaño del amor consiste en que empieza haciéndonos jugar, no con una mujer del mundo exterior, sino con una muñeca interior a nuestro cerebro.
El testimonio de las mujeres es ver lo de fuera desde dentro. Si hay una característica que pueda diferenciar el discurso de la mujer, es ese encuadre.
El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.
El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.