La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre.
La injusticia, allí donde se halle, es una amenaza para la Justicia en su conjunto.
La única fe salvadora es la que se arroja así en Dios, para la vida y para la muerte.
La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.
Lo importante no es tener muchas ideas, sino la idea oportuna en cada caso.
Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es transformarlo.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.