Alma, mujer, inspiradora: rige mi vida entera para siempre.
Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.
Amor no llega demasiado tarde a quien se siente demasiado solo.
Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.
Así como la verdad se produce por la medida, así la medida se produce por la verdad.
Así como toda carencia es desgracia, toda desgracia es carencia.
Buscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no queráis más. Lo que pasa de ahí, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar.
Casarse está bien. No casarse está mejor.
Conócete, acéptate, supérate.
Conviene matar el error, pero salvar a los que van errados .
Creo para comprender, y comprendo para creer mejor.
Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos.
Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.
Cuando un hombre descubra sus faltas, dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, dios las descubre, cuando las reconoce, dios las olvida.
Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.
Da lo que mandas y manda lo que quieras.
Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta.
Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado.
Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.
Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.
El alma desordenada lleva en su culpa la pena.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.
El infierno está empedrado de buenas intenciones.
El mundo no fue hecho en el tiempo, sino con el tiempo.
El pasado ya no es y el futuro no es todavía.