Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte?.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.
Débese guardar con más cuidado lo que no se sabe cuándo ha de faltar.
Decía también que era grande fealdad que uno que no sabe se ponga a ejercitar alguna arte ni oficio mecánico sin vergüenza, ni aun una canasta se da a hacer a quien no la sabe hacer, ni que sean admitidos y recibidos por gobernantes o regidores de la república aquellos que nunca supieron letras ni ciencia, sin la cual cosa no se puede gobernar ni tener oficio alguno en la república. Y decía que si alguno se asentase a gobernar el timón en algún navío no sabiendo el arte de navegar sería detestado y maldecido, cuanto más los que se llegan a gobernar la república ignorantes y poco sabidos.
Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.
Dolor paciente que dolor no deja...¡La mayor pena es la que no se sabe!.
El agnosticismo simplemente significa que una persona no dirá que sabe o cree aquello para lo que no tiene bases para sostener que cree.
El amable sabe su cuento.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amor es eso de lo que todo el mundo habla pero nadie sabe realmente lo que es.
El artista sabe lo que hace, pero para que merezca la pena debe saltar esa barrera y hacer lo que no sabe.
El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.
El azar sólo favorece a quien sabe cortejarlo.
El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
El cornudo es el último que lo sabe.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.
El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: De esto hablaremos más adelante.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El experimentador que no sabe lo que está buscando no comprenderá lo que encuentra.
El hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas, sino el que sabe sacar provecho de las pocas que tiene.
El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.
El hombre por lo común, solo sabe reconocer su felicidad en la medida de la desgracia que ha experimentado.
El hombre que no sabe callar tampoco sabe hablar.