Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.
Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
...Para mí, era el pan, era la nieve; ya la nieve no es blanca, el pan no sabe a nada.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.