Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.
Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre.
Si la juventud es un defecto, es un defecto del que nos curamos demasiado pronto.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.
¡Cuánta confianza nos inspira un libro viejo del cual el tiempo nos ha hecho ya la crítica!
¿para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?.