Yo prefiero no hacer a nadie responsable. Prefiero decir: Si hay que vestir al desnudo, el hombre debe vestirlo; si el hambriento desfallece, el hombre debe alimentarlo. Prefiero confiar en la empresa humana, en la inteligencia humana, en el corazón y el cerebro humanos. No hay evidencia de que Dios haya intervenido jamás en los asuntos del hombre.
¡Ah, si nos fuera dado el poder de vernos como nos ven los demás! De cuantos disparates y necedades nos veríamos libres.
¡Qué bellos son los bosques y sombríos!, pero tengo promesas que cumplir, y andar mucho camino sin dormir, y andar mucho camino sin dormir.
¿qué es un poema sino una peligrosa manera de autoconocernos? es la parte más profunda de nuestra autobiografía.