Trabajando fielmente ocho horas por día, puedes conseguir ser un jefe y trabajar doce horas por día.
Con la invención de la bomba atómica he llegado a ser la muerte, el destructor de mundos.
Cuando la ciencia estaba en su infancia, la religión trató de estrangularla en su cuna.
Cuando un médico va detrás del féretro de su paciente, a veces la causa sigue al efecto.
De cualquier forma los celos son en realidad una consecuencia del amor: os guste o no, existen.
Di y haz algo positivo que mejore la situación; no se necesita un cerebro para quejarse.
El dinero es un poderoso afrodisíaco. Pero las flores logran casi el mismo resultado.