Yo ya no sé que prefiero: que me odie de corazón... o que me ame sin amor
El erotismo da miedo porque se lleva las palma en el exceso, se abre en la superabundancia y en lo ilimitado. Eleva el instinto a categoría de un arte de amor, y por lo tanto de vivir.
En la palma de la mano una luciérnaga. Ah su frío reflejo.
Mi amor, mi amor... en la palma de mi mano agraces bayas.
Mi deseo por ti calienta una baya verde en la palma de mi mano.
Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de la mano y la Eternidad en una hora.