El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza.
En el ejército soviético hace falta más valor para retirarse que para avanzar.
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.
La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.
Morir es retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estarse quieto, pasar el aire de una orilla a nada y estar en todas partes en secreto.