...apelando a la prudencia según ese libro de la cobardía cuyo autor se llama sentido común.
Dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.
El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer muy pocos.
Ese precioso y necesario don del sentido común, que es el menos común de los sentidos.
La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún.