Obra de tal manera que trates a los demás como un fin y no como medio para lograr tus objetivos.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Para ser feliz hay que vivir en guerra con las propias pasiones y en paz con las de los demás.
Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.