La única revolución es intentar mejorar uno mismo esperando que los demás también lo hagan.
Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.
Las personas cambian y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás.
Llevo dentro de mí un peso agobiante: el peso de las riquezas que no he dado a los demás.